Este Blog ha sido creado como un lugar donde exponer los puntos de vista, comentarios, opiniones, discusiones, propuestas, iniciativas y todo aquello que queramos compartir o hacer público a todo el grupo de amigos, que nos reunimos regularmente los Viernes y que formamos el grupo Zen Madrid, Shanga Marcenado o Shanga Madrid, (poco importa el nombre).
Si, nos reunimos regularmente a practicar Zen, pero en nuestro día a día, o en el momento destinado a la discusión del Dharma seguro que quedan muchas cosas por decir. Este Blog es el lugar en el cual podemos relatar con mas tranquilidad lo que quizás por falta de palabras o determinación nos quedó sin pronunciar.
Animo a todo el grupo a que la correspondencia compartida se publique en este Blog, rogando que en todo momento que esta sea respetuosa con las opiniones de nuestros compañeros. Así mismo espero que todo lo que en el Blog digamos sea constructivo y en bien de todos nosotros.
Si, nos reunimos regularmente a practicar Zen, pero en nuestro día a día, o en el momento destinado a la discusión del Dharma seguro que quedan muchas cosas por decir. Este Blog es el lugar en el cual podemos relatar con mas tranquilidad lo que quizás por falta de palabras o determinación nos quedó sin pronunciar.
Animo a todo el grupo a que la correspondencia compartida se publique en este Blog, rogando que en todo momento que esta sea respetuosa con las opiniones de nuestros compañeros. Así mismo espero que todo lo que en el Blog digamos sea constructivo y en bien de todos nosotros.
Recordemos:
Cuarto Entrenamiento de la Atención Plena
Consciente del sufrimiento que causan el hablar irreflexivamente y la incapacidad de escuchar a los demás, me comprometo a hablar con amor y a escuchar con atención para aportar alegría y felicidad a los demás y aliviar su sufrimiento. Sabiendo que las palabras tienen el poder de provocar felicidad o sufrimiento, me comprometo a hablar con veracidad, pronunciando palabras que inspiren la confianza en sí mismo, alegría y esperanza. No difundiré noticias de las que no esté seguro ni criticaré o condenaré nada de lo que no tenga certidumbre. Me abstendré de pronunciar palabras que puedan causar división o discordia, o susceptibles de provocar la separación de la familia o la comunidad. Haré todo lo posible por reconciliar a las personas y resolver todo tipo de conflictos, por pequeños que sean.